Elegirnos
No nos buscamos
porque nos necesitamos para ser,
nos elegimos momento a momento.
Asi, el amor se vuelve simple: conexión, compartir, cuidar y estar sin expectativas en el aprender juntos del amor, como estado del ser y como experiencia.
Porque la imagen que me devuelve el espejo es coherente con lo que soy en este presente del vínculo y se alinea a los propósitos y al camino.
Así, la seguridad se respira en la simpleza de lo cotidiano, se alimenta con la ternura de las miradas, la risa y el calor del abrazo que contiene y que confirma que el amor vibra en cada posibilidad de encuentro.
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